Perfume a ti suspendido
El nombre que no nombro pero suspiro
Los ojos que no veo entre mis ojos
Los pasos que no oigo que están quietos
Que persisten.
El vacío desnudo de tus brazos
Que aun me abrazan
El hueco de tu cuerpo en mi colchón
Que aun se siente
La cena puesta entristecida
Dos copas para una sola boca
Que esperan inquietas
Una herida que no cierra
Que sangra y sangra una historia
Acabada en penumbra.
Una hoja en blanco una pluma
Montones de palabras
Perdidas aisladas
Súplicas respiros
Sin olvidos ni reclamos.
martes, 13 de abril de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario